Actividad acuática

Es verdad que muchas personas no concurren a una playa o a una piscina por el simple hecho no saber nadar o tener grandes dificultades para hacerlo, es por esto que se está implementando una actividad acuática donde las personas que no saben esta técnica puedan iniciar y seguir evolucionando y conseguir todos los niveles de natación. Al principio se sigue una serie de deportes muy sencillos, para ir cogiendo un hábito de nadar sin ninguna dificultad.

Objetivos de una actividad acuática

1. Trabajar en el vencimiento del miedo.
2. Aprender a controlar la respiración en el medio acuático.
3. Controlar la flotabilidad del cuerpo en el agua para un mayor dominio corporal.
4. Ayudar a realizar una buena propulsión.
5. Iniciar la técnica correcta para nadar.
6. Coordinar los brazos, las piernas y la respiración.
7. Aumentar la resistencia cardio-respiratoria en los ámbitos aeróbicos y anaeróbicos.
Los objetivos van a ir en base a la fase que se esté practicando:
1. Fase de familiarización.
2. Fase de control de la respiración.
3. Fase de control de la propulsión.
4. Fase de control de la flotabilidad.

Beneficios de realizar una actividad acuática

La actividad acuática sirve como medida terapéutica, donde vamos a potenciar el movimiento, adaptarnos al medio, vivir nuevas experiencias y a buscar soluciones a los problemas que nos plantea el medio. Si aprovechamos todo esto, y mediante una buena planificación, la actividad nos aportará un suplemento sumamente interesante al proceso terapéutico.

1. A nivel psicológico y social, la actividad acuática permite:

– Descubrir sentimientos como el placer y la satisfacción mediante sensaciones propioceptivas, sensoriales, vestibulares y cenestésicas.
– Familiarizarse, adaptarse y ajustarse a un medio diferente.
– Mejorar el bienestar físico y emocional.
– Mejorar la autoestima.
– Proporcionar sentimientos de seguridad en los demás y en uno mismo.

2. A nivel físico, la actividad acuática permite:

– Descubrir sensaciones agradables del propio cuerpo.
– Normalizar el tono muscular mediante el placer y la confianza.
– Experimentar movimientos nuevos.
– Estimular movimientos activos.
– Estimular rotaciones y equilibrio.
– Relajar el cuerpo.
– Mejorar la capacidad respiratoria y circulatoria.
– Aprender a adaptarse a los ajustes posturales sin gravedad.

3. A nivel mental, la actividad acuática permite:

– Resolver problemas en situaciones de inseguridad.
– Proporcionar una gran cantidad de movimientos.
– Proporcionar grandes dosis de información motora, donde el adulto o el niño pueda moverse con más facilidad, permitiendo así que el miedo que tenía para nadar, se pierda.

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