Río Sella

El Río Sella nace en el valle de Sajambre, en las proximidades del puerto del Pontón (León), a unos 1.200 m. de altitud. A 9 km. de su nacimiento penetra en Asturias, manteniendo una clara dirección S.-N. hasta su desembocadura en Ribadesella. El primer afluente importante que recibe es el Ponga que, procedente del cordal de Arcenorio, se une a él en tierras amievenses, en Santillán, por la izquierda; unos 5 km. más abajo lo hace el río Dobra, que nace en los Picos de Europa.

En Cangas de Onís recibe las aguas del Güeña, y comienza a hacerse navegable para las piraguas que todos los años, a comienzos de agosto, realizan el descenso del alto Sella cuyo término final es Arriondas, donde se le une el Pilofia, su afluente más importante. A partir de este punto, el cauce del Sella se amplía, dado su caudal y su casi nula pendiente. Después de dejar la ligera inclinación NO. que seguía desde Cangas de Onís a Arriondas, y después de recorrer una amplia curva iniciada en Las Rozas y finalizada en Triongo se inclina hacia el NE., desembocando finalmente en Ribadesella, al pie del cerro de La Guía. La riqueza salmonera del Sella es la más importante de España, extendiéndose el tramo apto para la pesca de tal especie hasta la central de Camporriondi, a 15 km. aguas arriba de Cangas de Onís, con una longitud total de río habitado por el salmón de 42 km.; existen desovaderos en los afluentes Piloña, Güeña y Ponga, que se convierten así en ríos salmaneros. Los cotos salmoneros del Sella son: La Tejera, Mecedura de Ponga, Congos, Los Estayos, La Vara, La Cruz, Cañeras, Tempranas, Golondroso, Brezo, Sierra, Remolina, Ricao, Lago de Arriba, Lago de Abajo, Torano, La Uña y La Vejal.

Como anécdota que evidencia la tradicional riqueza salmonera de este río puede decirse que antaño, entre los pobladores de sus riberas, era costumbre de los trabajadores por cuenta ajena manifestar expresamente en sus estipulaciones que no se les diese salmón todos los días de la semana para comer. Dice Jovellanos (Diarios, t. I, Oviedo 1953, pág. 139) que «El Sella nace en el puerto de Ventaniel/a, recoge las aguas del concejo de Sajambre, desde Argolivio, y las del río Dobra, derivado del puerto de Beza, que parte de los términos de Amieva y Cangas, y tras las aguas de uno y otro, sigue el Sella hasta las Arriondas, donde recibe con el Piaña (Piloña) todas las aguas de los concejos de Piloña y Nava», de lo que se deduce que lo identifica con el actual Ponga, al menos en su primer tramo, hecho que sorprende en tan buen conocedor de Asturias.

Respecto a la etimología del nombre, diversas son las opiniones mantenidas; José Manuel González (Algunos ríos asturianos de nombre prerromano, Archivum, t. XIII, Oviedo 1963) afirma que «[e]n la época romana su nombre se decía Salía, servía de límite administrativo a los Astures Transmontanos y a los Cántabros, bañando en su curso inferior el territorio de los Salaenos, que de él recibían este patronímico, según P. Mela, III, 13. El paso de Salia a Sella supone la forma intermedia de Saelia, que se dice figura en un documento del siglo IX. Del nombre del río procede acaso el de la comarca de su curso superior, Sajambie, en el siglo XI Saliame, y el de Ribadesella, población situada en la desembocadura [ … ]. Parece que lo más acertado es derivarlos (a estos hidrónimos) de un indoeuropeo salo, representado por el lat. Salum, salus, “mar agitado”, ir. sal sa(i)le “mar”, apr. salus “torrente”.» Por su parte, Antonio C. Floriano (El Libro Registro de Corias, t. II, Oviedo 1950) dice: «Nos parece una contracción de sedilia del lat. sedicula, que equivale a paradero o asiento. Tiene la significación en los documentos astures, de aguas que se paran o acotan para el movimiento de molinos (sedilias molinarias) o para la pesca (sedilias piscarias).»

Fuente: Gran Enciclopedia Asturiana

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